Este es un lugar donde exaltamos el nombre de Jehova, Jesus y el Espiritu Santo , donde encontraras mensajes que Dios te envia a ti todos los dias, para que sepas que EL esta contigo, no importando las circunstancias en que te encuentres.

jueves, 30 de junio de 2011

Hablando de amor...

En mi vida aprendí que el amor verdadero todo lo espera, todo lo soporta y se alimenta día tras día.

Cada persona tiene la libertad de opinar sobre el amor , sobre cómo se debe llevar una relación de pareja.
Pero como me dijo alguna vez alguien al que aconsejaba , solo el que lo vive es el que lo puede explicar.

Es muy fácil dar consejos y decir como los demás deben vivir , pero cada soga tiene su propia resistencia y a veces Dios permite que nos equivoquemos para que tengamos la autoridad de dar un consejo a alguien cuando nos lo pida.

Estoy seguro que este articulo fue inspirado para uno o varios de mis lectores en especial , se que están pasando por un momento difícil.

Una soga se rompe fácilmente , pero varias no !!

Pídele fortaleza al único que te la puede dar que es Dios y sobre todo sabiduría para tomar la decisión que piensas tomar.

En la vida muchas veces no es lo que nosotros queremos , es lo que nos conviene.

Dios te bendiga.
Jesus esta contigo!!!

Los dias de tu vida

Nunca te arrepientas de ningún día de tu vida.
Los buenos días te dan felicidad.

Los malos días te dan experiencia.
Ambos son esenciales para la vida.

La felicidad alegra tu alma. Los intentos te mantienen Fuerte, las penas te mantienen Humano, las caídas te mantienen Humilde, el éxito te mantiene Brillante, pero sólo Dios te mantiene Caminando…!!!
Jesus esta contigo!!!

miércoles, 29 de junio de 2011

Confia en Dios...

Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confir­ma a tus hermanos. Lucas 22:32.
¿Cómo haces para tener fe? ¿Cómo haces para seguir esperando, cuan­do nada de lo que esperas sucede? Si, al menos, existiera en el aire un tímido olor a promesas que se cumplen; pasos lejanos de la persona amada, que regresa. Si crujiera alguna hoja seca a tus espaldas, diciéndote que has recuperado la audición perdida. Pero, nada de lo que esperas sucede; y escu­chas, desanimado, lo que las demás personas cuentan acerca de los hechos extraordinarios que Dios obra en su vida.
El otro día, alguien me dijo: “Tengo la impresión de que cuanto más es­pero en Dios, él más se olvida de mí”. Jesús sabía que ese tipo de pensamien­tos iba a asaltar muchas veces la mente de sus hijos. Por eso, un día aseguró a Pedro: “He rogado por ti, para que tu fe no falte”.
La fe es confianza. Cuando tú conoces a una persona, sabes que puedes confiar en ella; tienes la seguridad de que no te fallará. Puede, incluso, de­morar por circunstancias que después sabrás, pero estás seguro de que no te fallará. La conoces bien.

Esto te conduce de nuevo a Jesús. No es posible tener fe en Jesús y en sus promesas, si no convives a diario con él. Esa convivencia te lleva a conocerlo. Y entonces tienes la seguridad de que, aunque aparentemente sus promesas demoran, él no te abandonó. Está ahí, cerca de ti, esperando el momento oportuno para mostrarte la salida.
Me anima la idea de saber que Jesús está en este momento rogando al Padre por mí, para que mi fe no falte. Es que la única manera de ser feliz, en este mundo de tinieblas, es saber que, aunque se demore, la luz del nuevo día brillará.

Jesús le dijo más a Pedro. Le dijo que otra de las maneras de sentir menos el dolor y las dificultades es estar ocupado en testificar a los demás respecto del amor de Dios: “Una vez vuelto, confirma a tus hermanos”. Una vida cen­trada en uno mismo es, con frecuencia, una vida llena de ansiedad. Cuanto más miras al reloj, pareciera que el tiempo no corre; pero, cuando te olvidas de la hora y empiezas a trabajar, el tiempo vuela.
Haz de este un día más de convivencia con Jesús y de servicio a las per­sonas. No temas de nadie ni de nada; no desesperes, si las cosas que esperas todavía no sucedieron. Y toma las palabras de Jesús como si fuesen para ti: “Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos”.
Jesus esta contigo!!!

martes, 28 de junio de 2011

No te des por vencido...

Romanos 8:28

“Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados.”
Hoy te comparto un testimonio que muy amablemente Betty nos compartió y nos autorizó para publicarlo:
“Hace 21 años aproximadamente, recibí una lección de fe que nunca podré olvidar. Atravesaba para ese momento una mala situación, recién divorciada con 3 niñas en edad escolar abandonadas económica y moralmente por su padre. Yo trabajaba y ganaba sueldo mínimo y tenía a mi cargo a mi mama en edad muy avanzada.
Un día amanecí sin nada que comer, ni tan siquiera una bolsa de harina y mantequilla menos. Yo venía aguantando la situación, pero ese día ya no aguanté y me encerré en mi cuarto renegando de Dios, muy brava y llorando desconsoladamente le decía que como era posible que me abandonara de esa manera, que yo trabajaba y estudiaba que porque me había puesto en mi camino ese mal hombre que abandona a su familia.
Llegó el momento que pensé en quitarme la vida, cuando aparece en escena el ruido de un ratón, como royendo una madera. De momento sentí mucha ira porque ese ruido me distraía de los insultos que le daba a Dios. Me olvidé de la rabia que tenía con Dios e inicié la búsqueda del ratón, movía todo y daba patadas y decía te voy a encontrar y te voy a matar.
Yo tenía una vieja lacena que convertí en biblioteca y se me ocurrió que era esa madera la que el ratón estaba royendo y a pesar de estar pesada como pude y de la rabia la moví. No podía creerlo, cuando giré la vista al piso había un billete que alcanzaba para comprar harina y mantequilla. Me senté en la cama y le pedí perdón a Dios porque lo que entendí en ese momento es que Dios me estaba diciendo que no estaba sola que él me seguía ayudando, que nunca me abandonaría.
Cuando revivo esta historia lloro de la emoción y no quiere decir que más nunca me vi en una situación apretada, pero lo que si les puedo decir es que más nunca perdí la fe en Dios y cuando tengo un problema digo mañana será otro día y algo se solucionará. Si de algo estoy segura y creo es que Dios existe y que debemos tener fe.
Jesus esta contigo!!!

lunes, 27 de junio de 2011

Un solo abrazo.

Recordarás a Jackie Robinson el primer hombre de color que jugó en las ligas mayores de baseball en su primera temporada con los Dodgers de Brooklin.

Robinson se enfrentó con serpientes casi a donde quiera que viajaba. Algunos pitchers tiraban pelotas rápidas a su cabeza.

Los corredores lo injuriaban en las bases, frases brutales se escribían en tarjetas o dichas desde bancas de jugadores (dugouts) opuestas.
Aun la gente de casa en Brooklin lo veía como objeto de reproche (rechazo) durante un juego en Boston, los insultos raciales llegaron a un punto crítico.


Para empeorar la situación Robinson cometió un error y permaneció humillado en la segunda base mientras que los fans le gritaban insultos.

Otro Dodger, un sureño, hombre blanco, llamado Pee Wee Reese, pidió tiempo fuera, caminó desde su posición hacia la segunda base de Robinson, y con la multitud viéndole, puso su brazo alrededor del hombro de Robinson.

Los fans se callaron. Robinson más tarde dijo que el brazo sobre su hombro salvó su carrera.

A veces en la vida un pequeño gesto puede salvar una carrera, una profesión o el sueño roto de alguien. No detengamos nuestro paso cuando impulsados por Dios podemos ser bendición a otro.
Jesus esta contigo!!!

viernes, 24 de junio de 2011

Los sueños...

Y soñó José un sueño, y lo contó a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle más todavía. Génesis 37:5.
La historia de José es una historia de sueños. La Biblia lo llama “José, el soñador”. El centro de sus sueños era Dios. Aquella tarde, cuando sus hermanos lo vendieron y fue llevado a Egipto, una tierra distante, miró por última vez desde la colina hacia las tiendas de su padre, e hizo una promesa a Dios: “Señor, no sé adónde voy ni adonde me llevan; pero, pase lo que pase, cueste lo que costare, nunca dejaré de amarte.
Las personas pueden quitarme la libertad, pueden intentar acabar con mis sueños, pueden arran­carme los brazos, las piernas, e incluso alejarme de mi familia. Voy a un país donde no tengo amigos, y nadie me conoce. Voy como esclavo; tal vez, para comenzar lavando platos y limpiando baños. Pero voy contigo y, pase lo que pasare, nunca dejaré de amarte”. El amor de Cristo inspiró la vida de José todos los días. Fue vendido como esclavo, y se mantuvo fiel frente a las más audaces tentaciones. Y ¿cuál fue la recompensa que recibió por su fidelidad? La prisión.
En este mundo, no siempre tu fidelidad va a traerte, como recompensa, el cielo. En esta tierra, a veces, la fidelidad va a traerte hambre, pobreza, renuncia, y hasta el desprecio de tus amigos. No te preocupes. Si Jesús está contigo, si le has entregado la vida a Cristo, vayas a donde vayas, el Señor irá contigo.
Y desde la prisión, desde la mazmorra, desde la desgracia, te va a levantar y te va a convertir en un príncipe, porque tú eres hijo del Reino; has nacido para serlo y, finalmente, llegarás a serlo.
José es el hombre que nunca dejó de amar a Dios. Por su amor a Dios, descendió a las profundidades del dolor y del sufrimiento; pero, también, fue levantado de allí, hasta las cumbres más elevadas. Llegó a ser el segundo hombre más poderoso de Egipto, una nación pagana.
Si tú luchas en busca de un futuro mejor, amas a Jesús y nunca te apar­taste de su amor, y pese a eso, parece que todo te va mal; si, no obstante, mantienes tu amor y tu fidelidad por Cristo, créeme que Dios te va a colocar en los lugares más altos.
Haz de este un día de sueños; que el más grande de todos sea permanecer fiel a Dios hasta el fin, a pesar de la incomprensión de tus hermanos. Porque “soñó José un sueño, y lo contó a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle más todavía”.

Jesus esta contigo!!!

jueves, 23 de junio de 2011

Orandole a Dios...

Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración. 

Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia,
Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? 
Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí; Jehová oirá cuando yo a él clamare.

Temblad, y no pequéis; Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad.  Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en Jehová.

Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien?  Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.
Tú diste alegría a mi corazón Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.

En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado. Jesus esta contigo!!!

miércoles, 22 de junio de 2011

Las excusas son mas que mentiras... Todo lo puedo en Cristo que me fortalce.


Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. La excusa es solo una mentira.

El Apostol Pablo nos aconseja que vivamos en victoria atraves del poder que tenemos por medio de nuestro Señor Jesucristo. "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." (Fil. 4:13).
 
En el versículo 12 dice lo siguiente: Sé vivir humildemente, y se tener abundancia; en todo y poco estoy enseñado, asi como estar saciado como para tener hambre, asi como para tener en abundancia como para tener necesidad.
 
La invitación de nuestro Dios es que aprendamos a vivir desde la perspectiva divina poniendo toda nuestra confianza en él como nuestro sustentador, y proveedor sabiendo que siempre tiene cuidado de nosotros.
 
Mi deseo mi amado es que tu y yo caminemos firmes en el evangelio sin mirar atras, ya que el Señor dice; el que pone la mano en el arado y mira hacia atras no es digno de él. Por eso el Señor nos capacita cada día por medio de su Palabra, por su Santo Espíritu que a la ves nos ayuda en todas nuestras debilidades he intercede por nosotros.
Jesus esta contigo!!!

martes, 21 de junio de 2011

La voluntad de Dios.

No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. Romanos 12:2.
Cómo sería tu vida si fuese solo el cumplimiento de la voluntad de Dios? ¿Dónde estarías, si siempre hubieses cumplido la voluntad de Dios?
El apóstol Juan lo dice de otra manera: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”. Prosperidad en todas las cosas, no solo en la vida espiritual. Dios desea lo mejor de lo mejor, para ti: esa es la voluntad “agradable y perfecta” del Señor. Pero, eso no se cumple en tu vida por acaso; existe una condición para el cumplimiento de esta promesa. Y la condición es: “No te conformes con la manera de pensar de las personas que viven en estos días, sino renuévate por el conocimiento de la Palabra de Dios”. El resultado es que comprobarás la buena voluntad de Dios para ti.
Hoy es una oportunidad de conocer la agradable y perfecta voluntad de Dios para ti. Por eso, no salgas de tu casa sin la seguridad de que has renova­do tu manera de pensar mediante el estudio y la meditación de la Palabra de Dios. Si lo haces, ciertamente hoy será un día de victoria, y las cosas que, apa­rentemente, se presentaban sin solución serán superadas, porque una cosa es luchar solo y otra, completamente diferente, es luchar sabiendo que Jesús está a tu lado. “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta“.
Jesus esta contigo!!!

lunes, 20 de junio de 2011

A los que aman a Dios

Y sabemos que a los aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28
Dios sabe por qué permite que el dolor llegue a la vida del cristiano. Pero, el texto no es la simple promesa de que todo dolor tiene un propósito; si te pones a analizar el contenido con detenimiento, notarás que la promesa es solo para los que “aman a Dios”.
Si le entregas el corazón a Jesús, te colocas en las manos de un Dios que jamás pierde el control de las cosas. El mundo puede estar cayéndose a pe­dazos, pero tu vida está segura porque, aunque los hijos de Dios también sufren en esta tierra, el dolor, para ellos, tiene un propósito formativo. Es en el dolor que creces; es en medio de las lágrimas que aprendes a depender de Dios.
Esta declaración es dramática: no sabemos pedir lo que debemos. Somos como niños: creemos que una golosina es la cosa más deliciosa del mundo; pero, la mamá sabe que necesitamos comer verdura, y nos la hace comer a la fuerza. Quedamos contrariados; lloramos. Pero un día, cuando el niño crece, no le resta otra cosa sino agradecer a la madre.
Lo mismo sucede con nosotros. Nos engolosinamos con las cosas de esta vida y, si las perdemos, creemos que Dios nos ha abandonado y no nos ama. Pero, el tiempo se encarga de demostrarnos lo engañados que estábamos.
Haz de este un día de confianza en Dios. En primer lugar, entrégale el corazón a Jesús, y después, confía en él aunque las cosas no salgan como tú lo deseas, porque “sabemos que a los aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”.
Jesus esta contigo!!!

sábado, 18 de junio de 2011

El tesoro

Cuenta la leyenda que una mujer pobre con un niño en los brazos, pasando delante de una caverna escuchó una voz misteriosa que allá adentro le decía:

“Entra y toma todo lo que desees, pero no te olvides de lo principal. Pero recuerda algo: después que salgas, la puerta se cerrará para siempre. Por lo tanto, aprovecha la oportunidad, pero no te olvides de lo principal…..”

La mujer entró en la caverna y encontró muchas riquezas. Fascinada por el oro y por las joyas, puso al niño en el piso y empezó a juntar, ansiosamente, todo lo que podía en su delantal.

La voz misteriosa habló nuevamente. ” Tienes solo cinco minutos ”

Agotados los cinco minutos, la mujer cargada de oro y piedras preciosas, corrió hacia fuera de la caverna y la puerta se cerró…..Recordó, entonces, que el niño quedó adentro y la puerta estaba cerrada para siempre.
La riqueza duró poco y la desesperación… para el resto de su vida!


Lo mismo ocurre, a veces, con nosotros. Tenemos un promedio de 80 años para vivir en este mundo, y una voz siempre nos advierte: “Y No te olvides de lo principal!”

Y lo principal son los valores espirituales, la oración, la vigilancia, la familia, los amigos, la vida. Pero la ganancia, la riqueza, los placeres materiales nos fascinan tanto que lo principal siempre se queda a un lado….

Así agotamos nuestro tiempo aquí, y dejamos a un lado lo esencial ” Los tesoros del alma!”.
Que jamás nos olvidemos que la vida en este mundo, pasa rápido y que la muerte llega inesperadamente.


Y que cuando la puerta de esta vida se cierra para nosotros, de nada valdrán las lamentaciones.
Ahora ….piensa por un momento que es lo principal en tu vida……

“Que cosa extraña es el hombre: Nacer no pide, Vivir no sabe, Morir no quiere”

Jesus esta contigo!!!

viernes, 17 de junio de 2011

La misericordia y la gracia de Dios.

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4:16.
Hoy pienso en el Trono de Dios, el Rey del universo. ¿Cómo acercarnos al Señor, si no somos más que pobres pecadores? No lo merecemos; no somos dignos. Todos estamos destituidos de su gloria y con­denados a muerte eterna. No hay justo ni siquiera uno; no hay quien haga el bien. No; de hecho, no tenemos ningún derecho.
Pero, el versículo de hoy afirma que podemos ir confiadamente a él. ¿Por qué? Hay dos motivos: su misericordia y su gracia. Por su misericordia, Dios no nos da lo que merecemos, que es la muerte; y por su gracia, nos da lo que no merecemos, que es la vida.
Alcanzar misericordia y hallar gracia. ¿Dónde? Junto al Trono del Señor. ¿Para qué? Para el oportuno socorro. ¡Ah! cómo necesitamos de auxilio y socorro. Hay momentos en la vida en que te sientes tan lejos de Dios; como si él te hubiese abandonado. Lo necesitas tanto; pero te sientes tan distante, y piensas que todo está perdido.
En momentos como esos, acuérdate de la promesa de hoy. Nada tienes que temer. Confía en el amor maravilloso de Dios, a pesar de tus deslices; a despecho de tus incoherencias. Dios te ama, y el Señor Jesús pagó el precio de tus rebeldías en la cruz del Calvario.
Por eso, hoy, sal de tu hogar sin temor, recordando el consejo bíblico: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”.
Jesus esta contigo!!!

jueves, 16 de junio de 2011

No temas.

Mientras vivas en este mundo, los enemigos aparecerán todos los días, intentando traer dolor a tu corazón. Los encontrarás en el vecindario, en el lugar de trabajo y hasta en medio de la familia. Pero, también pueden ser una circunstancia difícil, una enfermedad, un momento de adversidad, en fin…
El consejo divino de hoy es una palabra de advertencia: no temas al ene­migo, míralo de frente, a los ojos; no huyas, no corras, no te escondas. Hay dos motivos para proceder de este modo. El primero es que Dios es tu con­solador. La palabra consolador, aquí, no se refiere únicamente al que ofrece palabras de ánimo sino, más bien, al que da fuerza para enfrentar a las per­sonas y las circunstancias, a pesar de cuan poderosas puedan ser o parecer.
La otra razón para no temer al enemigo es que “el hombre es mortal y el hijo del hombre como el heno”. El heno es paja seca que lleva el viento: no tiene sustancia, ni contenido; solo apariencia. Si te pones a pensar, la ma­yoría de las personas, las cosas o las situaciones que a veces te amedrentan solo parecen temibles. Tu imaginación es la que hace, de ellas, amenazas terribles.
Son como los espantapájaros, con apariencia de feos y malos pero, si te aproximas a ellos, verás que son incapaces de hacerte algún mal. El Dios maravilloso que te hizo esta promesa no conoce de derrota, y jamás ha falla­do con aquellos que han depositado su confianza en él.
Decirte que no hay nada amenazador delante de ti, que no existen difi­cultades o desafíos, sería negar la realidad. ¡Claro que los hay! Siempre los hubo, y los seguirá habiendo. Pero, si tienes presente que a tu lado está el Señor, enfrentarás la lucha con la certidumbre de que tu enemigo ya es un enemigo vencido. Haga lo que haga en contra de ti, no es más que paja seca, que el viento lleva.
Sal hoy, rumbo a la batalla del día, seguro de la victoria. Coloca tus te­mores en las manos de Dios. No huyas. Ningún peligro tiene el derecho de asustar al hijo de Dios. Y recuerda la promesa del Señor: “Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?”.
Jesus esta contigo!!!

miércoles, 15 de junio de 2011

Un corazon desesperado...

Ayuda !! , ayuda !! , ayudaaaa !!

Gritaba un corazón desesperado ….

En que puedo ayudarte ?? , contexto un corazón sonriente

me siento vacio … , nada me llena , nadie me entiende, a veces me pregunto él porque estoy en esta vida ??? … para que existo ?? , si nada me sale bien …

Estoy cansado de fracasar en todo !! , porque siempre tengo que chocar con corazones que al final terminan por decepcionarme ??


Que he hecho yo ?? , si yo lo único que quiero es amar !!

será que el amor no es para mí ?? … me siento muy solo …

mi esperanza está perdiendo su color sabes … mis cantos de gozo ahora son de dolor…

el corazón sonriente miraba en silencio ….

No me mires con esa cara de lástima !! , exclamo el corazón desesperado …

Solo soy un corazón imperfecto que expresa lo que siente , y que habla de lo que ha
vivido…


dijo eso mientras lloraba ….

el corazón sonriente , levanto su cabeza con mucha ternura y le dijo :

Corazón desesperado … la vida nos traiciona de vez en cuando , a veces te pasan cosas de
las cuales te preguntas el porqué ??


pero ten en cuenta algo muy importante , que tu corazón sigue latiendo …

nunca olvides estas palabras , aunque pases por épocas en las que todo te parece salir mal ,
solo escucha el latido de tu corazón y te darás cuenta de que todavía estas vivo.


y si Dios permite que siga latiendo tu corazón , es porque todavía puedes sonreír.

la vida es un arco iris de colores , y en ese arco iris a veces nos toca ser iluminados por
colores de tristeza , todo sucede por un propósito … solo debes aprender a entender cual
es el propósito de esa tristeza , si te la buscaste tu mismo ? o si te la dio la vida.


si te la buscaste tu mismo , el motivo de esa tristeza es el aprender a comportarte mejor y
tomar mejores decisiones … si te la dio la vida , debes preguntarle a Dios en el silencio
de la oración , el porqué de esa situación ?? , y después de que preguntes el porqué ?? …
debes aprender a escuchar la vos de Dios.


porque Dios siempre habla , solo que muy pocos saben escuchar su vos…

yo solía ser un corazón desesperado igual que tu , pero con el tiempo aprendí a vivir.

deje de vivir la vida con afán , deje de vivir en contra del tiempo y aprendí a vivir a su
favor.


abrí mi corazón desesperado a Dios , y con el tiempo el sano todas las heridas de mí
interior y me dio paz.


su paz fue tan grande que cambio mi forma de pensar , aprendí a tener fe y a creer en su
palabra , por eso el está conmigo en las buenas y en las malas… debes entender lo
grande de su poder , para que te des cuenta de que no hay nadie como él.


En la vida tendremos aflicciones , eso es parte de la vida misma , eso es parte de nuestra
humanidad.


pero esta en nosotros el dejarnos morir o convertir ese dolor en furia y pelear la buena
batalla de la fe.


Esta en ti si sigues viendo el vaso medio vacío o aprendes a verlo medio lleno como yo lo
hago desde hace años.


vamos corazón , sonríe , sonríe que la vida es muy corta para que te la pases llorando 

los valientes sonríen , aunque por dentro estén llorando , que pensaran las personas que te
admiran y te ven a ti como un ejemplo a seguir ??


si se muere tu fe , también herirás la fe de muchos que aunque no te des cuenta… sonríen
al verte sonreír.


Que Dios te bendiga .

Jesus esta contigo!!!

martes, 14 de junio de 2011

No temas del hombre.

Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno? Isaías 51:12.
Fue a la orilla del mar, mientras el sol se levantaba en el horizonte, entre el ruido de las olas y el canto de las gaviotas, que el Señor preguntó a Pedro si lo amaba. Tres veces. Parecía no entender la respuesta de Pedro; como si de pronto las palabras no fueran suficientes para dar a entender lo que el discí­pulo deseaba explicar.
Había sido esta una pregunta simple, y por más que Pedro buscaba ser simple en su respuesta, el Maestro de las cosas simples insistía una y otra vez.
De pronto Pedro entendió que la respuesta que el Maestro esperaba no era solo una declaración teórica de amor. Las palabras, por más que describan los paisajes y los sentimientos más bellos, son incapaces de comunicar lo que sola­mente el corazón puede expresar en una mirada, tal vez, o en una sonrisa. No sé.
Jesús estaba hablando a Pedro de lealtad. La lealtad es un valor humano, fruto del amor. A través de la historia, el hombre ha sido capaz de actos de he­roísmo por lealtad hacia su país, a sus compañeros, a sus amigos o a su familia.
La lealtad se relaciona con el honor y la
confianza, virtudes que son difíci­les de ganar y fáciles de perder. Pero, el discípulo había fallado la prueba de la lealtad. A veces, es más fácil morir por Jesús que vivir por él. El Señor no había pedido a sus discípulos que murieran por él; era Jesús quien moriría por ellos.
El Maestro deseaba que ellos vivieran por él y para él. Y desdichadamente, Pedro falló.
Todos los días y en todos los lugares, somos llamados a presentar el ca­rácter de Jesús delante de los hombres. El mayor acto de lealtad que el Señor espera de ti es una vida digna de su nombre. No es fácil, cuando las personas se ríen de tus valores en la universidad, en la calle o en el lugar de trabajo. Es difícil ser honesto, cuando la honestidad parece haber pasado de moda. No es fácil ser puro, en un tiempo en que la pureza parece ser una pieza de museo de la Edad Media.
Tal vez por eso, hay gente que prefiere aislarse del mundo para entregarse a Dios. Pero, él quiere que tu entrega diaria a él sea tu testimonio, en medio de un mundo contaminado por el existencialismo, desprovisto de sustancia.
Haz de este día un día de testificación personal. Responde a Jesús que tú lo amas y que, por amor a él, estás dispuesto a vivir los principios de sus ense­ñanzas. ¡Ah! Y recuerda que Jesús “le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: sí, Señor; tú sabes que te amo”.

Jesus esta contigo!!!

lunes, 13 de junio de 2011

Esfuerzate y vive siempre para Dios!!!

Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí
mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.
Hechos 20:24.

Aquel 31 de diciembre parecía una feria dominical de los pueblos de in­terior; no obstante, el escenario era el centro de una de las ciudades más grandes del mundo.
Gente, mucha gente. Un grupo interminable de atletas, que partían como si fuese el éxodo judío. Miles, vestidos de todos los colores: rojo, azul, ama­rillo, violeta, en fin. En los ojos, un denominador común: el deseo de llegar a la meta. Se estaba dando inicio a la maratón de San Silvestre, en la Rep. del Brasil.
Entre los miles de atletas, profesionales y aficionados que partían, había un hombre de sesenta años. Cabellos emblanquecidos por
el tiempo, arrugas prominentes y mirada de león hambriento. Parecía una fiera vieja, obser­vando a las gacelas que jamás alcanzaría.
Ricardo Fonseca pasará a la historia no como el campeón de resistencia en la carrera de quince kilómetros por las calles del centro de San Pablo, sino como el campeón de insistencia y de perseverancia. Llegó en último lugar, cuatro horas atrás del campeón. Pero llegó. Arrastrando los pies, extenuado, sin importarle el tiempo ni la posición de su llegada. Su única preocupa­ción, dijo al final, era llegar, completar la carrera. “Nunca dejé
nada a medio hacer”, dijo sonriendo, “Aprendí, de niño, que no existe peor derrota que la carrera que no se acaba”.
Daba la impresión de repetir el versículo de hoy, en otra versión. Cientos de años atrás, Pablo había expresado que lo único que le interesaba, aun arriesgando su vida, era “terminar la carrera”.
Hay mucha gente fracasada porque empieza un trabajo y no lo termina. Se desanima. Calcula que no llegará primero, y abandona la carrera. Su sen­dero está encarpetado de maravillosas disculpas. De tanto inventarlas, pasa a creer que son verdaderas.

Campeones de la explicación. Jamás llegan; ni en último lugar. Simplemente, no llegan.
Haz de este un día de llegada. Termina lo que empezaste. No abandones la carrera; ve hasta el fin. Di, como Pablo: “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios”.

Jesus esta contigo!!!

viernes, 10 de junio de 2011

Jesus esta contigo!!!

Erase un granjero escocés pobre. Un día, mientras intentaba ganarse la vida para su familia, oyó un lamento pidiendo ayuda que provenía de un pantano cercano.

Dejó caer sus herramientas y corrió al pantano. Allí, encontró hasta la cintura en el estiércol húmedo y negro a un muchacho aterrado, gritando y esforzándose por liberarse.

El granjero salvó al muchacho de lo que podría ser una lenta y espantosa muerte. Al día siguiente, llegó un carruaje elegante a la granja.

Un noble, elegantemente vestido, salió y se presentó como el padre del

muchacho al que el granjero había ayudado.


Yo quiero recompensarlo, dijo el noble. Usted salvó la vida de mi hijo

No, yo no puedo aceptar un pago por lo que hice, contestó el granjero escocés.

En ese momento, el hijo del granjero vino a la puerta de la cabaña.

Es su hijo ? preguntó el noble.

Sí , contestó el granjero orgullosamente.

Le propongo hacer un trato. Permítame proporcionarle a su hijo el mismo nivel de educación que mi hijo disfrutará. Si el muchacho

se parece a su padre, no dudo que crecerá hasta convertirse en el hombre del que 7nosotros dos estaremos orgullosos.

Y el granjero aceptó. El hijo del granjero asistió a las mejores escuelas y, al tiempo, se graduó en la Escuela Médica del St. Mary’s Hospital en Londres.

Siguió hasta darse a conocer en el mundo como el renombrado Dr. Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina.

Increible como una buena obra da un fruto tan grande, no solo para el que la hace si no incluso para la humanidad completa.
Jesus esta contigo!!!

En tu caso , cual es la buena obra que sembraras para la humanidad el dia de hoy ??

jueves, 9 de junio de 2011

Dios quiere que seamos obedientes

El pueblo respondió a Josué: A Jehová nuestro Dios serviremos y a su voz obedeceremos. Josué 24:24.
La palabra “obediencia” no encaja mucho en la mente de los jóvenes. De una manera u otra, la relacionan con falta de libertad. Pero, lo que más desea el joven es ser libre, vivir sin cercas ni rejas, ni prohibiciones ni nada parecido. Por lo tanto, la obediencia parece no formar parte de un diccio­nario moderno. Estoy hablando de la obediencia a Dios porque, cuando se trata de obedecer a los hombres, nadie duda en someterse a las reglas.
Desde el deportista que, en el campo, debe obedecer las reglas del juego, pasando por los conductores, que necesitan someterse a las reglas del tránsito, y aca­bando con el lugar de trabajo, en el cual existe un horario de entrada, otro de salida, y es necesario respetar las reglas de la empresa.
Pero, cuando se trata de Dios, las cosas cambian. “Soy libre”, parece ser el grito desesperado del joven de nuestros días; “Nadie tiene que decirme lo que debo hacer o no hacer”; “Cada uno sabe lo que es bueno”. Sin embargo, en el mundo espiritual las cosas no son diferentes del campo de deportes o del trabajo: la organización y la obediencia son parte del orden, y Dios es un Dios de orden.
En el momento de la Creación, el Espíritu se movía sobre la tierra, desor­denada y vacía. Su propósito era colocar la tierra en orden. Esto muestra que tú saliste de las manos de un Dios de orden, y jamás podrás ser completo y feliz si no regresas al orden. La obediencia es parte del orden.
En tiempos de Josué, el pueblo se encontraba ante el enorme desafío de conquistar la Tierra Prometida. Aquella tierra era el glorioso destino al cual Dios quería conducir a su pueblo; con ese propósito lo había liberado de la esclavitud de Egipto. Pero, Dios sabía que, sin orden, nadie llega a ningún lugar. Por eso, Josué desafió a su pueblo al orden y a la obediencia, y su res­puesta fue unánime y positiva.
¿Cuál es el desafío de tu vida? ¿Cuáles son tus sueños? ¿Adonde quieres llegar? Piensa en la experiencia de Israel, frente al reto de Josué. Tu esfuerzo y tu trabajo serán inútiles si no te organizaras, y si no abres la Palabra de Dios con el corazón dispuesto a obedecer los consejos divinos.
Tu Padre conoce el camino mejor que tú. Obedécelo, colócate en sus manos y déjate conducir por él. Y hoy, antes de correr en pos de tus sueños, recuerda: “El pueblo respondió a Josué: A Jehová nuestro Dios serviremos y a su voz obedeceremos”.
Jesus esta contigo!!!

miércoles, 8 de junio de 2011

Dame entendimiento, guardaré tu ley y la cumpliré de todo corazón.

Dame entendimiento, guardaré tu ley y la cumpliré de todo corazón.Salmo 119:34.
¿Crees que, para ser libre y feliz, debes quebrar todos los tabúes?
El versículo de hoy enseña que la manera sabia de vivir es respetando y practicando los consejos divinos, expresados en los principios eternos de su Palabra. Seguir esos principios no siempre es fácil, porque vivimos en un tiem­po en que Dios no pasa de ser un simple detalle; un ser despersonalizado, una energía creadora y nada más. El hombre moderno toma los principios divinos y racionaliza en torno de ellos; filosofa, los interpreta a su manera, discute, argumenta… en fin, hace cualquier cosa, menos obedecerlos.
El resultado es el desvarío loco y alucinado de su corazón. Corre de un lado para otro en busca de sosiego, y no lo encuentra; se hunde en las pro­fundidades más oscuras de sus instintos, en busca de un sentido para la vida, y solo encuentra confusión y soledad. Pero, se resiste a volver los ojos a Dios y a los eternos principios de su Palabra.
Haz de este día un día de sabiduría. Nadie perdió jamás por oír los conse­jos divinos. Nunca alguna persona terminó en caminos de muerte y de locu­ra por andar en la senda mostrada por el Señor. Aunque te parezca ridículo, aunque tus amigos se rían de ti, aunque tus compañeros se burlen o digan que eres anticuado, sigue los principios eternos, y serás sabio y feliz.
No salgas a enfrentar los desafíos de hoy sin recordar la oración del sal­mista: “Dame entendimiento, guardaré tu ley y la cumpliré de todo corazón”.
Jesus esta contigo!!!

martes, 7 de junio de 2011

A que vinimos a esta vida?,

Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santi­dad en el temor de Dios. 2 Corintios 7:1.
La palabra “santo”, en griego, significa, “separado para un propósito es­pecial”. Somos santos cuando entendemos que vivimos en este mundo, pero no somos de este mundo; cuando entendemos que somos humanos, como cualquier persona, pero tenemos un propósito especial en la vida. Al enten­der esto, nos damos cuenta de cuánto nos ama el Señor, y de que el único camino es retribuir ese amor. ¿Cómo lo hacemos? Creciendo cada día en el camino de la santidad; es decir, entendiendo y viviendo cada día de acuerdo con el elevado propósito que Dios tiene para nosotros.
Jamás pierdas de vista ese propósito. Es verdad que vives en medio de seres humanos que corren solo detrás de sus intereses humanos, sin prestar importancia a los valores del espíritu. Pero tú no eres un ser humano más, tú eres el sueño de Dios.
Puede ser que las cosas, a tu alrededor, no anden como te gustaría que anduvieran. De repente, nada te sale bien, por más que te esfuerzas; pero no te desanimes. Si colocas tu vida en las manos de Dios, todo es cuestión de tiempo; ten paciencia. El maravilloso plan de Dios, respecto de ti, se cumpli­rá más tarde o más temprano.
El Señor Jesús está a tu lado, dispuesto a conducirte a tu glorioso destino. Y te ha prometido su poder y su amor a lo largo del camino. Entonces: “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda con­taminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”.

lunes, 6 de junio de 2011

Como te sientes hoy?, lee esto.

Justicia y derecho son el cimiento de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro. Salmo 89:14.
¿Te siente triste, solo y abandonado? ¿Crees que, porque caíste, el amor de Dios te abandonó y estás a merced de su justicia? Entonces, piensa acerca del versículo de hoy. La justicia, la verdad y la misericordia de Dios son la esencia de su propio ser y el fundamento de todas sus acciones. La Biblia afirma este concepto una y otra vez. En Dios, los tres atributos se fun­den; son uno, no existe división.
A los seres humanos nos resulta difícil entender esto porque, después de la entrada del pecado, nuestra naturaleza trae la división como parte de su estructura. Dividimos nuestro ser, nuestros sentimientos, nuestras intencio­nes; y, en consecuencia, dividimos el hogar, los valores y los principios, y los conceptos.

Pensemos en la primera escena dolorosa de este mundo, cuando Adán y Eva tuvieron que abandonar el Jardín del Edén por causa de su pecado. ¿Era la justicia de Dios la que demandaba que el ser humano abandonase el Jardín? Sí; pero era su misericordia, también. Permitir que el hombre caído continuase comiendo del árbol de la vida sería perpetuar el pecado, y enton­ces el ser humano viviría eternamente la tragedia del dolor y de la muerte. Por lo tanto, en aquel momento crucial y a lo largo de la historia, el amor, la verdad y la misericordia divinas siempre actuaron juntas.
Inútilmente, algunos cristianos sinceros pretenden mostrar al Dios del Antiguo Testamento como el Dios de la justicia y, al del Nuevo Testamento, como el Dios del amor. ¿Qué tipo de Dios sería ese, que alterase su manera de ser? Dios es eterno, y en él no existe mudanza ni sombra de variación. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
Sal esta mañana, a cumplir tus deberes, seguro de que caminarás a la luz de la verdad, amparado por la justicia del Padre y protegido por su miseri­cordia, porque “justicia y derecho son el cimiento de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro”.

Jesus esta contigo!!!

Evita Ese Dolor.

Cuando el centurión y los que con él estaban custodiando a Jesús vieron el terremoto y todo lo que había sucedido, quedaron aterrados y exclamaron:
—¡Verdaderamente éste era el Hijo de Dios! Mateo 27.54


Estas personas torturaron y se burlaron de Él, no escucharon ni una palabra que Jesús dijo, simplemente ellos estaban tan llenos de si mismos, y tan enfocados en su “ley”, que no le dieron una oportunidad, no les importó hacer un alto en la vida, escuchar y reflexionar sobre la vida y libertad que El ofreció. Sus corazones estaban tan duros ante la posibilidad de algo bueno y positivo.
No fue sino hasta que El murió, hasta que la tierra se estremeció, se partió y se oscureció, que ellos finalmente admitieron lo obvio.
Qué tremendo, qué duro, qué devastador debió haber sido para estas personas, el darse cuenta de la verdad que estuvo frente a ellos, que se les ofreció, esa verdad de la cual se burlaron y torturaron. Para luego terminar ellos torturados con una conciencia pesada, con arrepentimiento, con culpa y con el recordatorio constante de como pudieron haber sido sus vidas, de haberles dado tan solo una oportunidad.
Tantos hoy en día, son como el centurión y los guardas, muy ocupados con si mismos, enfocados en su diario vivir lleno de drama y dolor, con sus corazones tan duros que no ceden siquiera a darle una oportunidad a la Verdad. Lo que El ofrece solo puede ser experimentado a nivel personal, es una experiencia sobrenatural de paz, gozo, libertad y esperanza. No puedo decirte como se siente o como sucede, tampoco puedo, ni voy, a señalarte el dedo, si decides no darle una oportunidad de mostrarte lo real que es Él.
Sin embargo, si te animo a que le des una oportunidad, ríndete por completo ante Él, y te puedo garantizar que tu vida nunca más será igual. Solo dale un chance. Pruébalo. No ignores lo que se dice de El, evita ese dolor que el centurión y los guardas sufrieron. Hazlo. Dale un chance. Date un chance. Él es real!

Jesus esta contigo....



domingo, 5 de junio de 2011

Señor, te agradezco....

Señor, te agradezco el que me hayas mandado sufrimientos, para poder sentir y valorar tu amor demostrado en mis hermanos, en mis amigos, y seres queridos...La ternura que me rodea por todos lados.
Señor, gracias de verdad, por haberme hecho sufrir, para refugiarme en una meditación intensa que me haga transformar poco a poco, en un ser sencillo y humilde.
Me has mimado en mi espititu, he sentido la ternura infinita de tu amor en las miradas de los seres... en la delicadeza inmensa de cuantos me rodean...
Señor, te agradezco en verdad los sufrimientos, para poder ver claro con los ojos del espiritu, y saber que el pasar por un túnel de aparente oscuridad para ver al final tu rostro amado, en cada ser que se cruza mi camino...
Señor, gracias por los sufrimientos, pues toda la vida es un proceso de transformación que nos lleva en el dolor a un cambio para amar más y mejor...
Para arrancar de mi todo aquello que nos separe de ti, y poco a poco... comprender que cada día, debo tomar el timón de mi vida y tomar la dirección indicada, porque es ahí donde rindiéndome débil, he encontrado la fuerza para comprender cual es mi misión, cual es mi camino...
Señor, gracias por el sufrimiento... pues solo en el sufrimiento, existe el crecimiento al sentir mi fragilidad humana y comprender que solo tu lo llenas todo...
Y que al desprenderme de todo aquello que me impide volar cual gaviota, aún cuando tenga que volar cuando el viento me está siendo contrario... siempre teniéndote a ti... acurrucándome en tu corazón y escuchando que siempre me dice al oído: te he amado tanto y de tantas maneras...
Me consuelas y me amas... Gracias por el sufrimiento, porque todo esto lo que estoy pasando se que es temporal, me abandono plenamente a lo que tú decidas para mí, y desde lo más profundo de mi corazón te agradezco el sufrimiento...

Jesus esta contigo!!!

Jesus esta contigo!!!

viernes, 3 de junio de 2011

Nuevo corazón, nueva vida

Engañoso es el corazón más que todas las cosas,y perverso; ¿quién lo conocerá?  Jeremías 17:9.

Os daré corazón nuevo,y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros. Ezequiel 36:26.

Pocas personas están verdaderamente satisfechas con su destino. La gente se queja de todo: de los demás, del tiempo, de la mala suerte, de Dios, a quien se hace responsable de todos los problemas. Y cada uno desea tal o cual cambio que le devolvería la alegría de vivir.
Está claro que algo tiene que cambiar en mi vida, pero primeramente es necesario determinar con honestidad la verdadera causa de mis decepciones e inquietudes. La Palabra de Dios me muestra esta causa. Lo que me impide ser feliz no son mis circunstancias, sino mi estado interior. No son los demás, sino yo mismo; no son mis costumbres, sino mi corazón. Éste es profundamente malo, declara la Escritura. Es el gran responsable de mi perpetua insatisfacción. Ahí es, pues, donde debe haber un cambio.
¿Lo conseguiré por mis propios esfuerzos? A este respecto la Biblia también es muy clara. Yo mismo no puedo cambiar mi corazón: un reloj no puede, por sí mismo, arreglar o cambiar su mecanismo dañado. La intervención de un relojero es necesaria. Del mismo modo, nosotros también necesitamos la mediación de nuestro Creador.

El que nos dio la vida también quiere darnos, por medio de Jesucristo, una nueva vida, es decir, un nuevo corazón capaz de recibir su amor, y de esa manera estar satisfecho, a pesar de todo.

“Dios, que es rico en misericordia… aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo” (Efesios 2:4-5).

Jesus estta contigo!!!!

jueves, 2 de junio de 2011

Dios cambiara tu lloro en gozo...

Y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor. Jeremías 31:13
La noche dura solo doce horas. En la peor de las hipótesis, catorce; o vein­te, en las tierras polares. Pero, no importa su extensión, el día viene. Es una ley de la vida. No existe noche sin día. En esta vida, todo acaba: aca­ban las cosas buenas, los momentos felices desaparecen, la juventud se va, la primavera se hace invierno… en fin.
Pero, si es verdad que las cosas buenas acaban, también acaban las cosas malas.
La promesa que Dios presenta en el versículo de hoy es, justamente, acer­ca del fin de las cosas malas. El dolor, la tristeza y las lágrimas llegarán a su término. En esta tierra, parcialmente; pero, cuando Jesús vuelva, colocará un punto final a la historia del pecado. Y, consecuentemente, las lágrimas y el dolor desaparecerán para siempre.
Pero, mientras vivas en este mundo, no estarás ajeno al dolor y al sufri­miento. Cuando menos lo esperes; cuando piensas que tu sol brilla esplen­doroso y tu cielo está más azul que nunca, puede aparecer la
tormenta. No te asustes. El dolor es la ley de este mundo de pecado.
A pesar de eso, no te concentres en el dolor, sino en la promesa que Dios te hace. El enemigo puede traer dolor a tu vida hoy y mañana, pero vendrá el tercer día, en que el enemigo tendrá que batirse en retirada.
Así fue con Jesús. Aquel viernes de tarde, cuando el Salvador expiró en la cruz del Calvario, el enemigo pensó que había vencido. Todo el plan de salvación parecía haberse desmoronado. El sábado, mientras Jesús reposaba en la tumba, el enemigo continuó celebrando su aparente victoria; pero, al tercer día, la muerte tuvo que dar lugar a la vida. Las entrañas de la tierra se abrieron, y el Señor Jesús resucitó victorioso. Y, con su resurrección, nos enseñó la lección más extraordinaria para enfrentar el dolor: siempre hay un tercer tiempo, en que la noche tendrá que dar lugar al día; en que el invierno se esconderá de la primavera.
¿Estás viviendo el invierno crudo de tu vida? ¿Sientes que no tienes más fuerzas para resistir? No te desesperes: Dios nunca permitirá que llegue a tu vida una prueba que no puedas soportar. Cuando la noche parezca más oscura es cuando, de un momento a otro, el sol del nuevo día despuntará en el horizonte.
Por eso, hoy, a pesar de las nubes negras que puedan oscurecer tu día, parte para enfrentar los desafíos de la vida seguro de la promesa divina: “Y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor”.
Jesus esta contigo!!!

miércoles, 1 de junio de 2011

Porque Dios tenía reservado algo mejor para nosotros, para que no fueran ellos perfeccionados aparte de nosotros. Hebreos 11:40.
La señora que arreglaba esta mañana mi cuarto del hotel es una emigrante, que llegó a los Estados Unidos cruzando el río. Era apenas una niña de diez años cuando, un día, sus padres decidieron trasladarse a ese país, en busca de un “futuro mejor”. ¿Futuro mejor?
-Mire, señor -me dijo-, este es el “futuro mejor” que logré: ser una simple mucama.
Sus manos, llenas de callos; su rostro, surcado por arrugas profundas que
la vida le abrió; su sonrisa nostálgica, adormecida en algún momento de su triste historia, describían el dolor y el sufrimiento que las circunstancias le habían impuesto.
Me quedé pensando mucho tiempo en su historia, y salí a caminar. Me ha­bía propuesto
andar cinco kilómetros. Y, aunque había mucha naturaleza a lo largo de mi camino, la historia de la mucama seguía molestándome. Como si fuese mi propia historia; como si yo también, un día, hubiese “cruzado el río” buscando un futuro mejor.
A fin de cuentas, ¿no es lo que todos buscamos? ¡Un futuro mejor! ¿Lo alcanzaste? O tú también, como aquella señora, miras a tu presente y piensas que no valió la pena haber “cruzado el río”.
Lo que me intriga es el hecho de que esa buena señora llega al trabajo en su propio auto, vive en casa propia, no tiene necesidad de pagar alquiler, y sus hijos estudian en la universidad del Estado. Quiere decir, de alguna manera, que su situación ha mejorado; si hubiese permanecido en su país, no tendría las cosas que ha logrado aquí. Con trabajo, es verdad; enfrentando las dificul­tades de una vida dura, sin duda. Pero, ha logrado cambiar el destino de su familia, porque la próxima generación, con toda seguridad, no padecerá más las privaciones que ella tuvo cuando era niña.
Pero, ella no es feliz. Su corazón continúa vacío, y llora la angustia de bus­car y buscar, sin encontrar. La razón es que ella limita el “futuro mejor” a cosas y comodidad material. Lo que ella no sabe es que podrá conseguir todos los bienes del mundo y continuará vacía, porque el futuro mejor no está limitado a las tristes fronteras de esta tierra. Nacimos para volar y, mientras vivamos escarbando la tierra en busca de oro, jamás descubriremos las bellezas del cielo azul y del espacio infinito.
Vuelve los ojos a Dios. Lo que realmente vale no está en esta tierra, “porque Dios tiene reservado algo mejor para ti”.

Jesus esta contigo!!!